sábado, 23 de noviembre de 2013

Zapaburu maitea

Alaba bakarra naiz eta inguruan ere ez dut lehengusu gehiegirik izan. Nere etxean ez da inoiz txikirik egon eta ez zaizkit haurrak gustatzen baina nire ilusioa izeba izatea izan da. Ezinezko ilusioa.

Baina halako batean "nire zuhaitza" ezagutu nuen, eta hara non dituen bi anai eta horietako bat, gainera, aita izateko adinean! «Osaba-izeba egingo bagintuzte…», esaten nion behin eta berriz "nire zuhaitzari". Baina inoiz ez zegoen albisterik.

Unibertsitateko lagun batekin egin nuen tratua. Alaba bakarra da bera ere eta bere mutilak ere ez du anai-arrebarik. Gure seme-alabak "izebidoptatu" egingo genituela erabaki genuen. Bereak nire ilobak izendatuko zituela eta alderantziz. Herriko beste bi lagunek ere berdina egin zuten, eta badaude bi mutikotxo «izeba Nago»ren leloa behin eta berriz entzun dutenak. Pila bat maite ditut pertsonatxo txiki hoiek, "Kakahueti" eta "Lenteji", ile-hori eta ile-gorri, baina ez da egia ni euren izeba naizenik.

Lankide batek bigarrenez izeba izan behar zela esan zidan eta nire desira jakinarazi nion larunbat hartan. Astelehenean "nire zuhaitzak" izeba izango nintzela esan zidan. Barrenetik atera zitzaidan garrasia eta salto txikia, eta irribarra. Eta oraindik elkartu berri ziren bi zelula besterik ez zenean, neska edo mutila izango zen jakiterik ez zegoenean, "Zapaburu" deitzea erabaki nuen, gure txantxiku txikia.

Orain gurekin dugu Ane, utzi du bere gotorleku lasaia nahaspilaz betetako mundu honetara etortzeko. Baina badauka maitasunaz babestu eta zainduko duenik. Ez da nirea, baina eskutxo txiki horiek ikustean sentitu nuen noizbait zerbait izango dela; noizbait «izeba Nago» deituko didala. Azkenean izeba naiz, benetan :)

miércoles, 9 de octubre de 2013

Los métodos Julio y Arrieta

Os presento un cortometraje documental que merece la pena verlo. Es de la productora vasca Moriarti, compuesta por un grupo de amigos amantes del cine que van haciendose un hueco en el séptimo arte pasito a pasito. No tienen grandes producciones, pero todas las películas que hacen dejan huella.

Hace poco que contamos con la joya "El método Arrieta", de mi paisano Jorge Gil, que con mucho orgullo presentó en el cine de nuestro pequeño pueblo. Allí estuvieron también las hermanas Arrieta, Mentxu y Lourdes, protagonistas de la cinta. Como era presumible, agotaron las entradas. No en vano fue la película ganadora del Festival de Cine de Derechos Humanos de Donostia, y hace un mes pudimos verla en los cines del Festival Internacional de Cine Zinemaldia donde también agotó entradas los primeros días de puesta en venta.
"El método Arrieta" habla sobre la comunicación. La comunicación que tienen dos hermanas con problemas motrices, que estuvieron años sin poder hablar entre ellas hasta que descubrieron que podían decirse cosas moviendo los ojos. El cortometraje que hoy os traigo se llama "El método Julio", y el nombre de los dos filmes no es lo único que tienen de parecido, puesto que esta también trata sobre la comunicación, en cierto modo.

Mirentxu, una misionera vasca, se fue a Caracas a ayudar a los niños más pobres con su educación. Terminó en el barrio de Petare, donde el analfabetismo y la delincuencia son muy elevados. Mirentxu se propuso enseñar a los niños a leer y escribir, para que puedan así buscarse otras aficiones y, con suerte, oficios, y alejarse de las calles. Se dio cuenta de que algunos niños no eran capaces de aprender a leer, y ella se inventó un sistema para que fuera más fácil.

Espero que os guste. Para ver "El método Arrieta", de momento al menos, deberéis cruzar dedos para que la proyecten en vuestra ciudad. Y aquí está el corto:

sábado, 28 de septiembre de 2013

Zinemaldia 2013

Mi trabajo tiene cosas malas. Bueno, en realidad una sola cosa mala: el horario. Y tiene muchas cosas buenas, como por ejemplo que puedes acceder a lugares y personas que de otro modo sería casi imposible. Llevo ya tres años en los que he podido colgarme al cuello la acreditación para Zinemaldia, el festival de cine de Donostia, y esa tarjeta me ha permitido… ¡flipar en colores! no lo puedo decir de otra manera.
Desde pequeña, cada año me he acercado a la capital por lo menos un día a curiosear. Me gusta el ambiente de famoseo y fans. Me gusta ser una fan más, pero eso supone que puedes ver famosos o no. Y la verdad que como fan-loca he tenido suerte. En una ocasión tuve la oportunidad de ver a Brad Pitt y Quentin Tarantino bastante de cerca. Y también a Julia Roberts, que me cayó un pelín gorda. Pero todo eso no es nada comparado con lo que me permite la acreditación.
El año pasado fue el 60 aniversario y, a pesar de la crisis, echaron toda la carne en el asador. Se repartieron cinco premios Donostia y un montón de estrellas se pasearon por la alfombra roja, y gracias a la acreditación pude verlas de cerca. Mención especial a Ewan McGregor, que se pasó unos 20 minutos saludando a los fans, y Dustin Hofmann, porque es muy entrañable. En ediciones anteriores he visto películas memorables, de esas que no dejas de recomendar, y que quienes te hacen caso y las ven también las disfrutan. No puedo olvidar mi primera reacción a cintas como "Drive", "Urte berri on, amona!", "Pura vida" o "Blancanieves".
Este año el festival ha sido más modesto. Puede que haya sido casualidad pero no he visto películas de esas memorables. Tampoco malas, ojo, creo que he elegido bastante bien y he disfrutado viendo cada una de ellas. Peeero, sales del cine en silencio, pasan los minutos, las horas, los días y te das cuenta de que esas historias te han dejado indiferentes. Si tuviera que elegir una sería "El rayo" porque lo que se cuenta es una historia dura, pero que hace reír. No todos los días se le ocurre a uno ir desde La Mancha hasta Algeciras en tractor.
Sin embargo, el peliculón que esperaba llegó a punto de terminar el festival. "Prisoners", del canadiense Denis Villeneuve me dejó esa sensación de «está sí». No deja de ser un thriller sobre el secuestro de dos niñas, pero hay algunos giros argumentales que la hacen diferente y no nos deja relajarnos ni un segundo. Si tuviera que ponerle una pega sería su duración, demasiado larga para mi gusto, pero no porque le sobre metraje sino porque con tanto sobresalto, la urgencia por ir al baño premiaba. Podría ponerle otra hora más en esa línea si pudiera pararla cuando quisera.
Y con el peliculón llegó la gran estrella, Hugh Jackman. No podemos negar que es atractivo. Pues en persona lo es más. Y si le sumamos lo simpático que es… estábamos todos a sus pies, aunque alguno se quejara de que «tampoco es para tanto». Envidia. Durante la rueda de prensa, que duró casi una hora, hizo muchos chistes y contó muchas anécdotas, pero os voy a contar dos. Al parecer a nuestro Lobezno le gusta andar en bici, así que madrugó (si es que se le llama madrugar a levantarse a las 8.30) y se fue a pasear sobre ruedas. Como no había nadie, según él, se bañó en la playa (se bañóooo y no estábamos allí para babear) y después fue a ver la universidad, donde había un grupo de jóvenes fumando que le miraron raro. Me encantaría verles en el momento en que se enteraron que aquel tipo con chandal feo era Jackman. Como le entró hambre se fue a comer unos pintxos y no sé en qué momento se fue a comer al Arzak. ¡Como tonto!
Bueno, y la otra anécdota es de cuando le pidieron que fuera el maestro de ceremonias de los Óscar. Lo voy a poner como lo dijo él, porque es muy molón y me apetece:
«Cuando me llamaron estaba en Londres en una gira. Recibí una llamada a las 1 de la mañana desde el despacho de Steven Spielberg. Pensaba que mi equipo me estaba gastando una broma. Cuando les dije que sí me quedé tumbado en la cama y al rato mi mujer me preguntó, "¿qué te pasa?", y le dije "estás a punto de meterte en la cama con el maestro de ceremonias de los Óscar". Y respondíón, "¿Billy Crystal está aquí?". Me hizo reír tanto».
Que mono, quiere taaaaanto tantísimo a su mujer :)

martes, 17 de septiembre de 2013

Cincuenta idioteces de Grey (y puede que haya spoilers)

Hace unos meses dije que tenía curiosidad por este libro. Pues bien, ahora llevo leído dos tercios del famoso libro "Cincuenta sombras de Grey", y creo que puedo empezar a sacar conclusiones. Por decirlo de una manera suave, no es para nada el novelón que me esperaba. Es más, sigo leyendo por no dejarlo a medias y estoy convencida de que no pienso leer las otras dos partes de la trilogía, por mucho que todo el mundo me diga que son mejores. Si quiero saber por qué Grey es tan asqueroso leeré los resumenes de la wikipedia, y punto. Aunque realmente la que me cansa es Ana.

Por qué no quiero seguir leyendo este bodrio? pues por varias razones...
Entiendo que es un libro de sexo sadomasoquista. No entiendo que hasta la primera mitad del libro apenas haya sexo y después lo haya en todos lados y a todas horas, y tan "rapido" que sus escasas descripciones harán llegar al cielo a Ana, pero a mi no me hace ni cosquillitas, así que no cumple con las espectativas. 

La primera escena de sexo no está mal, pero la leí enfadada porque Ana es virgen y a Grey no se le ocurre otra cosa que "curarla". Venga tío, vete a la mierda. Pero resulta que después todo es maravilloso y la virginal e inocente Ana se convierte en una fiera que sabe hacer de todo a la perfección y no tiene ningún reparo además. *moooc* error. Nada creible.

Otra cosa que no es creible, que Ana se sienta tan fea, tan inferior y no hace más que quitarse moscones de encima. Pero si con la primera descripción ya sabemos que es un pivón! Caso a parte su personalidad, que tiene menos que una goma de borrar. Se ruboriza como ochocientas veces, y también yo de la rabia que me da. No me extraña que Grey quiera castigarla cada vez que pone los ojos en blanco, porque llega un momento en hasta me dieron ganas de ponerme a recoger firmas para que finalmente lo hiciera. Ya no hablemos de su subconsciente (que me cae bastante mejor que la propia Ana, por cierto) y esa Diosa que lleva dentro, que debe de ser acrobata porque está todo el día danto volteretas. Pasaré por alto las tonterías que se dicen por email, completamente omitibles. Vamos, que paso esas páginas como si de spam se tratara. 

No sé, me esperaba a un estilo Bridget Jones con escenas subiditas de tono, pero no es más que una historia para adolescentes muy insustancial. Además, si lo que se pretende es poner a mil a las mujeres lectoras, creo que sería más eficiente poner a una mujer segura de sí misma, con carisma, alguien que nos gustaría ser para ponernos en su piel, y no a esa sinsorga. Su amiga Kate sería mil veces más apropiada, pero también se cargan su personaje, el único medianamente interesante de la historia, cuando empieza a actuar como lo haría Ana al enamorarse del hermano de Grey, Elliot, un tipo bastante más interesante que su pariente rico, por cierto.

Todas las chicas que conozco que se han leído el libro me dicen que les ha gustado, y que Grey les pone. A mi no. Me consuelo pensando que ellas son como Ana, y yo como Kate, que recela de Grey.

P.D. Dicen que van a hacer peli del libro. Generalmente las pelis son peores, así que no quiero imaginar qué perdida de tiempo será esta. Aun así tengo curiosidad por quienes les interpretarán. Aquí hay una lista de los candidatos (y como veis las Anas son bombones, nada de la "poquita cosa" que se supone que es). A mi me gustan Mat Bomer y Alexis Bledel.

EDITO... para anunciar que he terminado el libro. No pienso recomendarselo a nadie. Es más, voy a des-recomendarlo a quienes lo mencionen. 




lunes, 16 de septiembre de 2013

Niños precoces

Me he escandalizado, cual viejita mojigata, al enterarme de la nueva práctica sexual que se ha puesto de moda entre los adolescentes (yo les llamaría preadolescentes). Resulta que muchas niñas, de entre 10 y 19 años, se han quedado embarazadas casi sin saber cómo. Al investigar un poco se ha descubierto que es por un "juego", el del muelle.

Este juego consiste en que un grupo de chicas y chicos se desnuden. Ella bailan, y ellos van penetrandolas una a una. Pierde el primero en eyacular. Obviamente, si muchas de las niñas se han quedado embarazadas en porque no usan protección. Y todo esto, además de dejarme boquiabierta porque con 10 años la mayoría no ha alcanzado la madurez sexual, y yo a esa edad imitaba a las Spice Girls y los chicos me daban más asco que otra cosa, pero sobre todo por la falta de educación que tienen nuestro jóvenes.

¿Es que a nadie se le ha ocurrido hablar de sexo a esos niños? Está claro que no podemos frenar su desarrollo, tristemente cada vez más temprano y con una infancia muy corta, pero sí podemos evitar que se comporten con semejante irresponsabilidad. Por un lado, los padres podrían hablar con los niños sobre sexo cuanto antes, nada de abejitas e historias, las cosas claras. Y por otro, los colegios podrían impartir clases de sexología eficientes –y no la mierda que tenía yo– a partir de los 8 años.

Pensaba que después de lo del "tampax on the rock" ya lo había visto todo, pero lo que nos quedará por ver…

domingo, 15 de septiembre de 2013

Marcianos o esa gente que se quiere ir a vivir a Marte

Un día de agosto, viendo las perseidas en un lugar oscuro de un pantano alejado de un pequeño pueblo de Badajoz, después de beber un poco de cerveza, me entró el ataque de risa al saber que están preparando un viaje a Marte sin retorno para 2023. Y, ojo, hay 100.000 voluntarios. Primero viajarán 4, y después otros 4, con intención de repoblar el planeta. Y todo lo televisarán, como si fuera un Gran Hermano, o depende de como sean los participantes un "Marte Shore", o si tienen bebes y mueren, un Show de Truman.

Yo creo que es un plan para eliminar a ciertos personajes… les darán el golpe de gracia a unos cuantos mientras unos actores trabajan de por vida en un plató en la Tierra. En ese caso, se me ocurre alguno a quien mandar a Marte.

En fin, que digo yo que el casting tendrá que ser exhaustivo. Mira que solo estarán 4 personas en todo el planeta, y después 8. Pasarán mucho tiempo en el cohete hasta llegar allí, y podrían odiarse, y no llegar a tener descendencia allí arriba, y se acabó el plan de repoblación. Y tendrán que elegir a gente inteligente, porque con tetas y bíceps no se construye una civilización. Luego tienen que ser atractivos, inteligentes, tolerantes, simpáticos, divertidos, moderados… buf! y tiene que haber un médico con todo lo que necesite para curar cualquier enfermedad, porque si no se quedarían sin "marcianos" en lo que dura un suspiro.

Me gustará ver la noticia de su llegada a Marte (o de su fracaso antes incluso del despegue), y reirme. Aunque también me hacía gracia el hecho de que un tío se tirara en paracaídas desde la estratosfera, y ahí está el gran Felix, que todos pensábamos que se iba a hacer tortilla. Cositas de cocos locos.

lunes, 8 de julio de 2013

Arraroak izan gaitezen normaltasunaren hormak hausteko

Kesha abeslariaren inguruko dokumental sorta moduko bat ari dira botatzen MTV. Egia da neska berezi xamarra dela, baina berezia izatea txarra al da? askok eta askok horregatik kritikatzen dute, berezia delako, gainontzekoen bide berdina jarraitzen ez duelako. Lady Gaga ere seguraski horregatik kritikatzen dute, baina berari berdin zaio eta horregatik ohikoa ez den zerbait egiten duenean "gagakeria" bat dela diote, eta pakean uzten dute. Baina Kesha haserre bizian jartzen da, negar egiten du, txikitan jasan behar izan zuena oroituz.

Keshari eskolan bullying egiten zioten, berezia izateagatik, desberdin. Ba niretzat desberdin izatea ez da gauza txarra. Izan ere, gainontzekoak bezalakoa naizela esaten badidate iraindu egiten naute. Berezia naizela pentsatzea gustatzen zait, eta agian nire nolakotasun hori txikitatik onartu dudalako ez didate bullying egin. Oso erraza da korrontetik ateratzen den horrekin sartzea, masak indarra ematen digu eta bestea mintzea lortu dugula ikustean are indartsuago sentitzen gara, korronteko gainontzeko pertsona arrunten txaloekin batera.

Argi izan dut beti nahi duenak ez zaituela mintzen, ahal duenak baizik. Eta horregatik korronteari kontra egiteagatik nirekin sartu diren bakoitzean ez diet jaramonik egin eta bide beretik jarraitu dut. Ez ikusiarenak sentitzean beste norbaiten kontra hasten ziren. Eta esan behar dut bullying jasan izan duten pertsona horiek direla, askotan, nire gustokoak. Bereziak dira, beti zapalduak izan direlako edozein egoerari aurrera egiteko gai dira, euren lagunen defendatzaile sutsuak, denek muzin egiten zietenean bereziki estimatzen baitzuten korrontetik irten eta eskua eskaintzen zion norbait zegoenean, zeren bullyinga bakar batzuek egiten dute baina korronteko gainontzekoek ematen diote balioa.

Honekin ez dut salatu nahi korronteko jendea, ezta kritikei jaramonik ez egitea lortu ez dutenei. Lehenek, korrontetik ateratzean euren burua arriskuan jartzeko beldur dira, erosotasunetik irten eta kolpe-zaku bilakatzea ez da inoren gustokoa. Bigarrenek, ordea, nahikoa dute egunerokotasunari aurre egitearekin eta inguratzen gaituen gizarte "sozialitario" honetatik ihes egitea ez da batere erraza.

Bullyinga beti egon da eta beti egongo da, baina iruditzen zait hori pairatzeko tresna oso egokia helduen esku dagoela. Etxean umeek ikasi behar dute pertsonak ez garela berdinak, eta aniztasuna ederra dela, gure nortasuna gauza guztien gainetik jarri behar dugula beti eta honela, baliteke norbaiten gustokoa ez izatea, baina beste norbait gure laguna izango da. Beti izango da zapaltzaileren bat, noski, baina gainontzekoek hezkuntza egokia izan badute ez diote korronteari jarraituko eta akosatzaileak ez du indarrik izango. Irakasleek ere paper garrantzitsua dute, zeren nire garaian behintzat, handikeri bat ikusten zutenean buelta ematen zuten, ezer ikusi izan ez balute bezala. Bullyinga beraien aurrean egiten zen eta, asko jota, zapaltzaileari errieta egiten zioten besterik gabe, horren erroan dagoen segurtasun faltan erreparatu gabe.

Bullying egin dutenak hazi egiten dira, eta segurtasun falta guzti horiek indartu egiten dira askotan, handikeriak jota begirune guztia galduta astakirten batzuk dira mundu guztiarentzat. Korrontean zeudenak ere heldutu egiten dira, eta orduan konturatzen dira zenbat min egin zuten. Eta bullyinga jasan zutenak pertsona zoragarriak bilakatzen dira (ez beti).

Ez dut esan nahi nire lagun taldeko denek bullying jasan genuenik, baina batzuek bai. Gainontzekoak ere berezi xamarrak gara. Esaten den bezela, "Dios los crea y ellos se juntan". Ba hori. Zaratatsuak, irrifartsuak, dantzariak, kantariak, koloretsuak eta korrontearen kontra dabilen koadrila bat osatzen dugu. Batzuk asapalditik ezagutzen dugu elkar, beste batzuk, ordea, duela gutxi ezagutu ginen. Irekiak ere bagara, ez diogu inorri aterik ixten eta, azkenean, gu bezalako bizitzaren ikuspegia dutenekin elkartzen gara. Homosexualak, artistak, autodidaktak, taburik gabeak eta modatik nahiko aldenduak. Friki batzuk? agian. Bereziak? noski, ta eskerrak! Arruntasuna hain aspergarria da...

Zuei, prexioxos, momentazoengatik!

sábado, 6 de julio de 2013

Recuerdos de mi selectividad

Acaba de celebrarse la segunda convocatoria de los examenes de selectividad en Euskal Herria, y no puedo evitar ponerme en la piel de todos esos chavales que les ha tocado
pasar la prueba este año. Recuerdo aquel junio de 2005 perfectamente. Tuvimos el primer examen el 8, el día que cumplía 18 años, un miércoles.

Había dedicado todos mis esfuerzos a estudiar para los primeros exámenes, lengua y filosofía. Especialmente más la segunda materia, porque lengua era más práctico. También porque al tener que elegir entre historia y filosofía todos, todos los alumnos, elegimos filo, así que la profesora de historia no se lo tomó demasiado bien y nos puso un examen final bastante difícil. Así, no había podido dedicar demasiado tiempo a los filósofos.

Nuestra profesora de filo repitió como mil veces que por estadística nos tocaría Descartes o Witgestein. No recuerdo en qué consistía la ideología de Descartes, pero me lo sabía muy muy bien. En cambio, a Witgenstein no lo entendía demasiado. Sin embargo, confiaba en que nos iba a tocar Descartes. Pero no, nos tocó Witgestein y se me cayó el mundo encima. Por suerte, aunque tengo malísima memoria a largo plazo (es decir, que todo lo que estudio un día antes se me borra), mi cerebro es como una esponja cuando me cuentan algo que entiendo, y soy capaz de repetirlo, y hasta explicarlo con mis palabras en las próximas horas.

Hacíamos el viaje todos los alumnos juntos ha la universidad de Donostia, así que alguien que sí entendía a Witgenstein me dio unas lecciones básicas en los 45 minutos de trayecto. Y fue lo que escribí en el examen. Hablé de la dialéctica, y en el articulo de opinión defendí la tesis de la importancia que tienen las palabras. Ni yo misma sabía lo que decía, pero saqué un "cinco-punto-gracias".

El examen de lengua tampoco fue tan fácil como pensaba. Me pusieron algo así como un 6, todo por culpa de que a nadie se le ocurrió que era más que probable que el tema principal sería El Quijote, por su 400 aniversario de su publicación. Aun así, pensaba que el examen lo había hecho peor que el 6 que me pusieron.

Volví a casa muy desanimada. Los dos exámenes "medio fáciles" no los había hecho muy bien, y los del segundo día eran los que yo consideraba difíciles, y ni siquiera había empezado a estudiar los tochos de hojas de materia. Pasé mi primer día de edad adulta oficial entre papeles, hasta que me desespere, lo di todo por perdido y me puse a ver Perdidos (luego supe que no había sido la única que estuvo viendo aquellos primero capítulos que luego me engancharon por varios años). Me tomé una tila doble y me fui a la cama, por lo menos tenía que dormir.

El jueves estaba soleado pero yo tenía un nubarrón encima de la cabeza. Latín, Arte y Geografía, nada menos. Eran las asignaturas opcionales, así que la mayoría de la clase repasaba matemática, biología, física o química. Y fue cuando me di cuenta: cuando te gusta algo no hace falta machacarlo tanto! y el arte me gusta mucho, la geografía algo menos y la parte de historia romana de latín no está mal, así que resulta que me sabía más materia de la que pensaba.

Mi alegría fue en aumento cuando abrí el examen. A la vez que mis compañeros de la rama de ciencias resoplaban desesperados porque justamente les había caído la única parte de materia que no habían podido dar en clase (craso error), los de la rama de letras mostrábamos el pulgar en alto a las profesoras que esperaba en el exterior del aula. Las conjugaciones de latín las teníamos chuleteadas en el diccionario –todos nosotros, por recomendación expresa de la profesora– y la parte teórica era algo de mitología, que a estas alturas debéis saber que me apasiona.

En geografía debíamos explicar una pirámide demográfica donde, si no me equivoco, se veían los estragos del crack del 29. Muy muy fácil. La otra pregunta era sobre la Unión Europea: los estados miembros y sus años de ingreso, los que estaban a la espera, los acuerdos europeos como Maastrich y Versalles… y debíamos escribir el nombre de cada país miembro sobre el mapa. Este paso me pareció de chiste porque, eso no se aprende en EGB?

Y qué decir del examen de arte. Seguramente podría haber rascado puntos fuera cual fuera el tema, pero no me esperaba que justamente nos pusieran los dos más fáciles juntos. En la primera pregunta había que explicar el arte clásico, y en la segunda había una foto de una catedral. Debíamos identificar de qué estilo era y explicarlo, y si sabíamos el nombre mejor. Era gótica. El arte clásico y el gótico, para mi, son los más fáciles de describir, así que no me supuso mayor esfuerzo.

Mientras volvíamos en el autobús algunos estaban derrotados, otros sonreíamos satisfechos. Y fue cuando decidí que la selectividad no era para tanto, que la dificultad era más los nervios que el propio examen.

El último día ni siquiera hablamos de la materia en el autobús hacia el examen. Estabamos relajados, tocaban euskara e inglés, los más fáciles, aquellos que en nuestro caso servían para subir nota. Nuestro centro de estudios era una ikastola y en Gipukoa, por lo tanto el nivel de euskara en general era bueno. Seguramente para aquellos que estudiaban en modelo B en otra provincia lo tendría más difícil. El de inglés tampoco nos daba miedo. La mayoría de nosotros llevaba estudiando inglés en clases particulares desde niños, luego la materia que dábamos en la ikastola era muy básica en comparación. Estos exámenes fueron tan fáciles que cuando terminé pensé que había hecho algo mal. Mi gusto por la escritura me hizo escribir un par de textos larguísimos, pero cuidados, por lo que no realicé demasiadas faltas.

Ese mismo día empezaban las fiestas de mi barrio, era el primer día que iba a beber legalmente e iba a celebrar mi 18 cumpleaños. Y lo hice por todo lo alto. Ese día empezó una historia que duró varios años, y a pesar del alcohol recuerdo muy bien que fue de forma un tanto peculiar, fue una noche surrealista, y que ahora, desde la distancia, me da la risa. La recuerdo con ternura.

También recuero que me daba mucha pena separarme de mis compañeros. Hasta de aquellos compañeros con los que durante años apenas crucé palabra, pero los cambios asustan, ya se sabe. Cada uno iría a parar a una universidad, no sabíamos que sería de nosotros a partir de el día que recibiéramos las notas. Mi mayor miedo era que no me llegara la nota para estudiar periodismo, porque no tenía ninguna opción que pidieran menor nota que un 5,9 ruinoso. Aun a sabiendas de que había bordado un par de exámenes, pensaba que había otros cuantos desastrosos y que la media no sobrepasaría ese 5,9, o incluso el 4 que se necesita para aprobar la selectividad.

Nos reunimos varios amigos en casa de una de nosotras, y uno a uno fuimos introduciendo nuestra clave. Llegó mi turno, vi un 7,2, salté y le di un golpe con la cabeza en la barbilla a un amigo, me puse a llorar de la emoción y después me senté en una esquina porque hiperventilaba y me estaba mareando. Así soy yo, siempre tan exagerada.

Para terminar este mega relato, me traslado al día en que tuve que hacer la matrícula. Como sabréis tienen preferencia aquellos con mejor nota. Al hacer la media con la nota de todo el curso me quedó un 6,8, creo (subí la media con la tan "temida" selectividad) así que no fui de las primeras, ni de las últimas. En la cola esperaba con Beñat mientras mirábamos agónicamente las pantallas donde se veía como, a medida que la gente se iba apuntando a las carreras, el número de plazas bajaba. Los dos nerviosos, a pesar de que quedaran el 80% de las plazas todavía. En esas que se nos acercó otra compañera con un gran dilema: ella quería estudiar química, pero como pensaba que no le llegaría la nota se había hecho a la idea de que haría biología. Resulta que a escasos minutos de que le tocara hacer la matrícula sí quedaban plazas para química. Tras unos minutos decidió que haría biología, que había pasado demasiado tiempo autoconvenciendose y que en ese momento era lo que quería.

También nos tocó el turno a nosotros, Beñat entró e hizo la matrícula para Bellas Artes. Yo entré e hice la matrícula para Periodismo. Y volvimos a casa con los deberes hecho, un largo verano por delante y una aventura de 4 años a la vuelta de la esquina. Y esa aventura también la hicimos de la mano :)