martes, 19 de diciembre de 2017

Nostalgia usainarekin

Legazpiko Haztegi ikastolak 50 urte beteko ditu 2018an eta ospakizunen artean bazkari masibo bat antolatu nahi dute: ikasle ohien bilera, «american style». Kurtsoka Whatsapp taldeak osatu dituzte, eta orain gure lana da desagertuta dabiltzan ikaskideak lokalizatzea. Gure kurtsokoek noizean behin afariak egiten ditugu. Batzuetan gogoz joaten naiz, beste batzuetan nahiago izaten dut nire denbora libre eskasa beste pertsona batzuei dedikatzea. Baina oraingoan zirrara sortu zait.

Kontua ez da nire klasekideen berri izatea, gehienak kaletik ikusten ditudalako maiz, nahiz eta gutxitan hitz egiten dugun. Kontua 87ko kurtsoa 86 eta 88koaren artean kokatzea da. Eta horiek 85koen zein 89koen ondoan egongo dira. Denak batera egongo gara. Urrunago eseriko dira DBHn geundela, soinketa klasea tokatzen zitzaienean, leihotik begiratzen genien mutilak. Irakasleak ere egongo dira: nigan sinistu ez zuena, neure buruarengan konfiantza izaten lagundu zidana eta lehen aldiz heldu bezala tratatu ninduen hura. Albokoarekin asmatutako kantak eta hitzak oroituko ditut, hormonak dantzan izango begenitu bezala, barrez. Ezizenak latinez deklinatzen genituen garaiak ekarriko ditugu gogora.

Konturatu nahiz duela 12 urte nire lagun-minak ziren batzuk, are lagunagoak direla egun, baina beste batzuekin harremana guztiz galduta dudala; harremanik ez nuen pertsona batzuekin primeran moldatzen naiz orain; eta ni ikusezina nintzen horientzat, nahiago dut ikusezin izaten jarraitu. Asko aldatu naiz (gara) denbora honetan, eta aldaketa horietaz harro nago. Baina badaude gauza batzuk ez direnak sekula aldatzen. 

Garan publikatua

miércoles, 22 de noviembre de 2017

«Hasta los huesos»

El calendario está lleno de días internacionales, los cuales la mayoría tratan de concienciar sobre un problema. El lunes fue el Día del Niño y el sábado será el Día contra la Violencia hacia las mujeres. Algunos los tenemos marcados en el calendario y los recordamos durante todo el año, pero otros pasan inadvertidos y solo sirven como excusa para sacar un tema concreto una vez al año. 

El 30 de este mes se celebra uno de esos días silenciosos, que yo creo que no tendrá apenas repercusión por lo que quiero dedicarle este espacio. Se trata del Día Mundial de la lucha contra los Trastornos Alimenticios. Quiero hablar de ello porque todos somos culpables de alguna manera. ¿Quién no ha dicho que cierta persona está demasiado «gorda» o «delgada» comparando un cuerpo ajeno con los estándares establecidos en lugar de juzgarlo por su salud? 

No debemos pensar que trastornos como la anorexia o la bulimia son exclusivos de chicas jóvenes, ni tampoco que aquella persona que no marca huesos no puede padecerlas. No ayuda decirle a una persona delgada que lo está, porque puede que sea así por genética y esté totalmente saludable, y es perfectamente consciente de su constitución. No hace falta que nadie se lo recuerde. 

Y si realmente existe un problema, no se soluciona diciéndole una obviedad que probablemente no reconozca, sino tendiendo una mano, observando lo que ocurre. Debemos tener en cuenta que los trastornos alimenticios son un problema psicológico, por lo que de nada sirve regañar a nadie. Con cariño, comprensión y paciencia los trastornos se superan. 

Publicado en GARA 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Vuelta al cole y vuelta a la cola... del paro

Llega setiembre, el mes de las depresiones postvacacionales, la hora de despedirnos de los amigos hechos en el camino con la promesa de volver a reunirse, momento de llantos de niños porque queda apenas una semana para que comience la escuela. Pero también es el día en que la nube de la incertidumbre tapa el sol de la prosperidad.

Cuando pintamos 31 cruces en el calendario de agosto y llega la hora de voltear la página, tantos y tantos jóvenes se preparan para regresar a la cola del paro, a los trabajos de fin de semana, a las aulas para engrosar con titulaciones un currículum de sobra preparado. Como cada año, las cifras del paro han bajado en verano. A falta de las cifras de agosto, que están por llegar aun, nos fijamos en las de julio; hay menos paro, aunque la diferencia no es tan grande respecto a años anteriores, lo cual puede deberse a que la gente ya no coge vacaciones en verano sistemáticamente y, por lo tanto, ya existen menos sustituciones pendientes. En esta casa lo estamos viendo: algunas volvemos con nuestras pieles bronceadas y otros se despiden con la mirada puesta en el futuro.

Pero nos dicen que nos conformemos porque Euskal Herria está mejor que la media, como si estar mal en lugar de muy mal fuera suficiente. «Allá cuidaus». Y si no que se lo digan a mi amigo Julio, que en lugar de estar enseñando a niños en su Extremadura del alma, está aprendiendo a amar nuestras costumbres rodeado de pintxos en un bar de Plaza Barria. Ha conocido a Marijaia y se ha enamorado de ella, pero su corazón sigue a 800 kilómetros.

Publicado en GARA

miércoles, 12 de julio de 2017

El gato que me protegía

Cuando tengo mis momentos paranormales, esos en los que me pasan cosas inexplicables, suelo lanzarme a internet en busca de experiencia similares. Así leí que cuando vemos una flor especialmente bonita o que no pertenece a ese lugar, o cuando un animal pasa por delante nuestro de forma majestuosa, esos momentos en los que nos quedamos «uau», significa que un ser querido nos está mandando una señal.

Bueno, pues cuando mi abuelo murió yo tenía 18 años. Era esa época en la que salía todos los fines de semana y empezaba a trasnochar importantemente. Solía volver a casa con una amiga que era vecina, pero muchas veces ella volvía antes a casa y yo me quedaba con otra que vivía un poco más abajo.

Pues las veces en que hacía ese último tramo sola aparecía un gato blanco y negro. Solía avanzar a mi par mirandome y escondiéndose detrás de los coches. Si me acercaba huía pero se quedaba a unos metros, y después volvía a seguirme guardando distancia. Me acompañaba hasta la puerta del portal y yo sentía que estaba protegida, como si no me pudiera pasar nada si él estaba vigilando. Le puse Mistery, como uno de los gatos de Emily the strange. Cuando este comportamiento del animal empezó a ser habitual me empezó a parecer raro y hasta me emocionaba al verlo. Realmente sentía que era una señal de mi abuelo.

Cuando empecé a dejar de salir tanto y otra vez volvía acompañada Mistery desapareció. Le conté todo esto a mi Árbol pero no me cree. Cada vez que veo un gato blanco y negro digo que es Mistery y él se ríe porque dice que no todos los gatos blancos y negros son Mistery. Y no, no creo que sean todos el mismo gato pero me gustaría que alguno sí lo fuera.

martes, 11 de julio de 2017

Jaiak eztanda egiten duen bitartean...

Duela gutxi, tupper artean, iruindarren eta sanferminen gaia atera zen. Urte osoa ematen dute aste honen zain eta uztailaren 6a iristen denean, jaiak eztanda egiten duenean, hobe duzu haietaz ahaztu, beraiek mundu osoaz ahaztuko baitira. 

Donostiako erredakzioan pentsatzen hasi ginen, ba ote dagoen halako beste festarik besteok ere gogoz biziz bizi duguna. Eta bai, nork bere herri edo auzoko jaiak ere gogoz itxaroten ditu, baina sanferminek badute plus bat: onerako edo txarrerako, mundu mailan ezagunak diren festak dira, mundu mailan ezagunak diren Euskal Herriko festak!
Nik neuk ere gozatu izan ditut belaunetarainoko zikinkeriaz betetako praka zurien gauak. Eta orain, parranda jendetsuak baztertzen hasi naizen honetan, egunero 7.55ean telebistaren aurrean egoten naiz, kafesnea eskuan, entzierroan koloretako kamisetak janzten dituztenak kritikatzen. 

Lankide donostiarrak esan zuen urteko egutegi berria ematen digutenean egiten duen lehenengo gauza San Sebastian eguna libratzen ote duen begiratzea dela. Nik ere berdina egiten dut inauteriekin eta auzoko jaiekin. Eta zer diozue oporrez? Hilabete lehenago hasten gara egunak zenbatzen.

Baina iruditzen zait etorkizunean bizi garela askotan, oraina disfrutatu gabe. Konpromiso bat hartu nahi dut: eguneko gauza txikietan erreparatzen saiatuko naiz. Afalosteko infusioa, hurrezko izozkia, lur bustiaren usaina, gurasoekin aperitiboa, besarkada bat, lagunarteko barreak. Eta iritsiko dira berriro sanferminak. Presarik ez izan. 

GARAn argitaratua

jueves, 18 de mayo de 2017

Cotilleos del festival

Eurovisión nos puede gustar más, menos o nada. Podemos verlo o no, pero para quienes rondamos las redes sociales es difícil no enterarnos de ciertas cosas, como del gallo de Manel Navarro que sirve de inspiración para decenas de chistes, y solo por aguantar el chaparrón ya merece mi respeto el chaval. 

Hablando con unos amigos del tema, recordamos que “Bailar pegados” fue eurovisiva, que Céline Dion se hizo famosa por participar con Suiza, que Gisela (concursante de la primera edición de Operación Triunfo) cantó en inglés y catalán por Andorra, que Finlandia ganó con unos monstruos heavys y que Rusia envió a t.A.T.u., antes mundialmente conocidas.
Seguramente muchos habrán bailado “Euphoria” (Loreen) o “Heroes” (Måns Zelmerlöw) en cualquier bar sin saber que fueron ganadoras del festival. ¿Y qué me decís de Abba? Tiene su propio museo en Estocolmo y es el grupo sueco más representativo aún hoy. A vueltas con Eurovisión, sobre Abba he sabido algo que no conocía, aunque ya tuvo repercusión cuando la noticia salió a la luz.

Una de sus integrantes, Frida Lyngstad, nació fruto de un experimento nazi. Himmler planeó emparejar a soldados nazis con mujeres noruegas rubias y con ojos azules con el fin de «mejorar la genética de sus descendientes». Así, es hija de Synni Lyngstad y el sargento Alfred Haase. Al terminar la II Guerra Mundial, Synni huyó a Suecia para evitar represalias y murió joven. Ya adulta, Frida descubrió que era una de las conocidas como “niñas de Lebensborn”, al igual que otras 20.000. Algunas crecieron con el estigma de ser hijas del nazismo. 

Publicado en GARA

jueves, 4 de mayo de 2017

Nahasketez osatutako euskara identifikaezina

Duela gutxi, herrian, nafarra al nintzen galdetu zidaten. Galderak ez ninduen hain sorpresaz harrapatu, duela ez hainbeste Hernanin galdera berbera egin zidatelako. Jatorri desberdinetako lankideen euskarari eta euskara batuaren indarrezko erabilerari botatzen diot errua, jada ez baitakit zein den nire jatorrizko euskara. 

Nire ama-hizkuntza, berez, gaztelera da, nire bizitzako lehenengo bi urteetan inor ez zitzaidalako euskaraz mintzatu. Aita «fan bixu» eta «jauzi in bia jatzu» artean hazi ahal izan zen, ama oñatiarra eta aita bergarrara zituelako. Legazpin jaio zen, baina bere burua ez du «jungo gea?» horrekin identifikatzen, frankismoak sortutako beldurraren itzalean gazteleraz ikasi baitzuen. 

Ama nafarra da jaiotzez, baina guraso extremadurarduna. Lan bila jo zuten Euskal Herrira, Olaztira lehenik eta Legazpira gero. Noizean behin bera jaio zen etxea ikustera joaten gara eta oroitzapen onak ditu Olaztiren inguruan, baina hala ere Altsasukoa dela dio. Txikia zela joan ziren Legazpira eta bertan hazi zen. Horregatik, noizbait esan izan du ez dela inongoa, Badajozen bertakoa ez dela esaten diotelako, Altsasukoa ere ez delako, ezta Legazpikoa ere. Nongotarra izango da ba?

Aspaldian etorri ziren aitona eta amona Extremaduratik, baina «abu»-k oraindik bere azentua dauka. Mezetan euskaraz kantatzen zutenean playback egiten zuen eta inoiz ez zuen euskara ikasi, kontrakoa! ingurukook ikasi genituen bere hitz xelebreak. Eta hona hemen nire gogoeta: 60 urteotan bere hizkera mantendu badu, zergatik daukat nik euskara arraroa?

Garan argitaratua

viernes, 24 de marzo de 2017

Ni ere «arraroa» naiz

Berandu baina nik ere nahi dut gaixotasun arraroei buruz hitz egin. Arraro direla diogu ezezagunak direlako, eta gizakiak berez beldurra dio ezezaguna den guztiari.

Nik neuk ere beldurra izan nuen gertuko haur bat «arraroa» dela esan zidatenean, bere bizitza «arraroa» izango zela eta ingurukoek «arraro» tratatu beharko genuela. Urte batzuk pasatu dira eta denak konturatu gara neskatxa hori ez dela batere arraroa, ez beste edonor baino arraroagoa behintzat. Arraroa dena bere sindromea da, ezin baitu irribarre egin. Eta hala ere badauka munduko «irribarrerik» politena, pozik dagoela ederki adierazten baitu.

Sokari tira jakin izan dut Euskal Herrian badela bera bezalako beste haur bat (gutxienez). Koxkortuta dago jada eta dakidanez oso neska alaia da eta kirolak asko gustatzen zaizkio. Zorionez, gaitz honek ez die bizitzari gehiegi eragiten baina badaude beste haur batzuk kalitatezko bizitza bat eraman ahal izateko laguntza behar dutenak. Horregatik, ozen txalotzen dut gaiaren inguruko elkarteek egiten duten lana, guraso ausartez osatuta daudelako eta arazoa gizarteratzeko biziki garrantzitsuak direlako. Alde batetik, gaixotasun arraroak hain arraroak izan ez daitezen lortzen dute eta, bestetik, zenbait familiak behar duten babesa finantzatzeko dirua biltzen dute.

Zentzu horretan, deialdi bat luzatu nahi diet azalean istorioak eramatearen zaleak direnei, bihar zita garrantzitsu bat baitago Eibarren: zortzi tatuatzaile izango dira Unzaga gizarte zentroan 50 euroren truke lanean. Lortutako dirua bi elkarterentzat izango da. Gorputza apaintzeko arrazoi ederra ez dela ezin da esan behintzat!

Garan argitaratua

miércoles, 1 de marzo de 2017

30 años

De vez en cuando me acuerdo de una compañera de clase que falleció, y aunque ya han pasado 8 años no me acostumbro a que falte. No es como cuando muere alguien mayor, que aunque duela es lo lógico, y con el tiempo las heridas se curan y puedes recordarlos con una sonrisa en la boca. En este caso no entiendo por qué tuvo que pasar, es injusto, y es por eso que cuando pienso en ella me pongo triste.

Era una de esas chicas populares. No era la típica pija, alta y delgada, sino todo lo contrario, pero tenía un aura que la hacía especialmente atractiva. Era muy simpática, guapa y tenía una sonrisa preciosa. Defendía al acosado aun a riesgo de ser ella la acosada. Por eso no conozco a una sola persona que dijera que le caía mal.

Yo siempre fui de esas que pasan desapercibidas. No se metía conmigo pero he sufrido el bullying a través de mis amigos, así que el hecho de que ella les defendiera era importante para mí, porque su palabra tenía fuerza. Me hacía sentir bien.

Cuando llegó el momento de decidir la carrera las dos tiramos por el mismo camino de la comunicación. Aun cuando una profesora me desanimó porque no me veía cualidades, ella me animó. Cada una fue a una facultad pero cuando nos veíamos charlábamos sobre cómo iban las clases y habíamos dicho que si no nos iba bien al terminar la carrera montaríamos una radio local. No iba en serio, pero en cierto modo sí. Era como un impulso, como una esperanza para el futuro.

Era su 22 cumpleaños, un sábado, en un bar que a posteriori se convirtió importante para mí y que cuando cerró sus puertas cerró también corazones. La vi con su sonrisa como complemento estrella. Dudé en si felicitarla en ese momento o dejarlo para más adelante. Yo era muy tímida, aun con ella a pesar de que me hiciera sentir fuerte y válida, así que me daba vergüenza irrumpir en su grupo de amigos. Pero decidí felicitarla. No la volví a ver.

No es que no la viera en toda la noche, sino que no la volví a ver nunca más. Una llamada aquél domingo resacoso me dejó fría. «Ha muerto», me dijo mi amiga. Yo no reaccionaba. «Estuve con ella ayer, es imposible», le dije. No me lo creí hasta que recibí una segunda llamada. Me estaba peinando, pensativa, mi madre se acercó y sin decir nada me abrazó, y fue cuando brotaron mis lágrimas.

Recuerdo esos primeros días en casa con mi compañero de piso que se llevaba muy bien con ella. No soportaba verlo tan destrozado así que yo intentaba evadirlo y animarlo, pero cuando cerraba la puerta de mi habitación la que se derrumbaba era yo.

Para mí ella era un modelo a seguir. Era una chica extraordinariamente normal, de mi edad, sana y feliz. Había sobrevivido a un accidente de tren 12 años atrás y parecía imposible que pudiera pasarle algo más. No dejaba de pensar en sus padres, en su sufrimiento. No podía mirarles durante el funeral. Ella era hija única como yo. Hoy es el día en que cuando me cruzo con sus padres no puedo evitar sentirme mal, porque era una chica de mi edad, hija única y que estudiaba lo mismo que yo. Podía haber sido yo la que cerrara los ojos esa noche y no despertara el día de su cumpleaños. Podrían ser mis padres los que hubieran pasado por eso.

Me gusta pensar que las cosas pasan por alguna razón y que ella no se ha ido, sino que está entre nosotros y nos ayuda. Es increíble cómo sin tener una relación demasiado estrecha con ella me afectó tanto. Es como si de repente me diera cuenta de que la gente joven también muere sin ningún motivo.

Hoy cumpliría 30 años. Y no tengo ninguna duda de que todos los de mi edad pensaremos en ella cuando soplemos nuestras 30 velas. Debía estar con nosotros y, de hecho, lo está.

lunes, 20 de febrero de 2017

Loreak mendian eta haurrak parkean

Umeak gustatzen ez zaizkidala esan ohi dut, baina ez da egia. Animaliekin hobeto moldatzen naiz, ados, baina haurrekin konfiantza hartzen dudanean ederki ibiltzen naiz haiekin ere. Nire arazoa da ez dakidala oso ondo nola kudeatu ezagutzen ez dudan ume batekiko harremana. Bestalde, haurrak «ez gustatzearen» erruaren parte handi bat haien gurasoena da. 

Sumatzen dut seme-alabak dituzten guraso gazte askok euren ohiko bizitza egiten jarraitu nahi izaten dutela. Eta alde batetik ados nago; aita edo ama zaren unean pertsona izaten jarraitzen duzu. Baina nire ustez, eta pentsatzen dut gehiengoaren ustez, txikiak jaiotzen diren unean haiek dira lehentasuna. 

Horregatik, askotan ezinezkoa da guraso izan aurreko bizimodu berbera izatea. Noizbait ama banaiz, neure burua imajinatzen dut pailazoak ikusten, parkean, harrapaketan edo sokasaltoan jolasten, eskulanak egiten, marrazki bizidunak ikusten... Nahi nuke jarraitu asteburuetan berandu altxatzen, «peli-manta-aje» igandeak igarotzen eta lagunekin poteoan ateratzen, baina zaila ikusten dut. 

Eta azken puntu honetan dago koxka. Zenbatetan ekidin izan dut taberna bat haurrez beteta zegoelako! Ez naiz ari egun berezi bati buruz –bazkari bat, adibidez–. Askotan gurasoak kuadrillarekin elkartzen dira eta umeak “askatu” egiten dituzte, haiek jende artean lasai jolasten diren bitartean. Orduan pentsatzen dut ez al lirateke hobeto ibiliko parkean kez eta alkoholez bete ohi den leku batean baino. Horregatik diot, «loreak mendian, haurrak parkean». 

Gara egunkarian publikatua.